Hoy en día, el funcionamiento de las empresas se cimienta en la información: información de procesos internos, de sus clientes, de sus productos, de sus ventas, etc. Datos que son intercambiados entre la empresa y sus principales actores (empleados, clientes, proveedores) y que la hacen especialmente atractiva para los delincuentes de esta nueva era: los hackers.




Para perpetrar estos robos de información, las pymes son uno de sus blancos preferidos. De hecho, en 2016 el 70 % de las pymes españolas sufrieron un ciberataque. Una cifra reveladora, ¿verdad?
Por lo general la mayoría de las pymes hoy en día disponen de sistemas tecnológicos actualizados que controlan sus operaciones más habituales, que van desde la gestión de stocks y la cadena de suministros, hasta la comercialización.


Estos procesos tecnológicos aceleran y mejoran el rendimiento de la empresa, pero a la vez suponen un mayor riesgo para los intrusos de la red, que al robar datos pueden originar grandes pérdidas a la organización, que puede enfrentarse, incluso, a multas millonarias.


La mayoría de los ataques provienen de agentes externos, y en muchas ocasiones la empresa no se da cuenta del robo hasta que reciben un aviso de algún perjudicado, perdiendo un tiempo valiosísimo en la gestión de la fuga de datos.


Lo mejor que puedes hacer si no quieres exponerte a sufrir este tipo de riesgos es contar con un seguro de ciberprotección que responda por ti en caso de que tu pyme sea víctima de los ciberdelincuentes. Consulta todo lo que los productos de Ciberprotección de AXA tienen para ti :)